RUBUS ULMIFOLIUS
Zarzamora, barza
Familia: ROSACEAE
Floración: junio-agosto
Las ramas de la zarzamora son tallos que nacen de la base de la planta (turiones), de color violeta oscuro y sección acanalada o angulosa, armadas de fuertes espinas (acúleos) en forma de gancho curvado hacia atrás que hace muy difícil desprenderlas de la ropa o la piel; son arqueadas y pueden enraizar al tocar el suelo durante los meses de otoño.
Hojas imparipinadas, compuestas por tres o cinco foliolos con peciolo, de forma elíptica, ovada u obovada, con borde dentado o aserrado, de color verde oscuro por el haz y blanco-tomentoso por el envés.
Inflorescencias en racimos piramidales, sin hojas en los 10 cm. apicales. Flores con cinco sépalos grises o tomemtoso-blanquecinos, y cinco pétalos de color rosado o blanco, con numerosos estambres que atraen a las abejas.
El fruto de la zarza son las moras, que produce en gran cantidad y maduran a final del verano, son de color rojo cuando están verdes y negro cuando maduran.
Las moras son una fruta del bosque dulce y comestible, muy popular en pastelería para la preparación de postres, mermeladas y jaleas, a veces, vinos y licores. Son de bajo valor calórico y ricas en fibra. Por su alto contenido en hierro son utilizadas para prevenir y combatir la anemia; contienen sales minerales y vitaminas A, B y C.
Las hojas jóvenes desecadas, utilizadas como infusión, tienen propiedades antisépticas, diuréticas y levemente laxantes. Los brotes tiernos son comestibles y se pueden consumir como verdura, se recogen en primavera y se comen hervidos, son ricos en vitamina C, diuréticos y ligeramente astringentes. Los enjuagues con caldo de punta de zarza se han utilizado también para curar las llagas de la boca, irritaciones de garganta o inflamación de labios. Los tallos nuevos, cortados en enero y despojados de hojas y espinas se utilizan para coser en cestería.
La zarzamora prefiere zonas húmedas, riberas, sotos, orillas de caminos en ambientes de regadío y terraplenes frescos, donde forma poblaciones con muchos individuos. Es la zarza más común en nuestro territorio y una de las plantas invasoras más difíciles de combatir. Se han visto zarzales completamente calcinados que al cabo de un par de años han rebrotado con renovado vigor.





















